terminaciones, la dimensión real de los espacios y los sectores comunes.

26-08-2019



Las nuevas tecnologías resultan en una estrategia emocional para sensibilizar al comprador de una propiedad que dispondrá dentro de 24 meses

El sector inmobiliario se encuentra en un momento crucial. La volatilidad del dólar del último tiempo le quitó ritmo a la comercialización de propiedades, sobre todo a aquellas que se encuentran en pleno desarrollo. Pero las nuevas tecnologías aparecen como un antídoto para activar la venta en pozo. Se trata de acercar a los ojos del comprador la experiencia de vivir en determinado proyecto mirando en detalle las terminaciones, la dimensión real de los espacios y los sectores comunes.“La posibilidad de ver y recorrer los ambientes de la propiedad permite tomar real dimensión de lo que uno está comprando hoy, pero disponiendo en 24 meses. La realidad virtual definitivamente agrega valor a la comercialización en pozo. Por ejemplo, en 12 meses hemos vendido el 70% de un proyecto ubicado en la calle Mendoza al 5600 en Villa Urquiza. El 40% de los contratos se firmaron luego de que el comprador utilizó la herramienta para ver el final de obra del proyecto”, comentó Manuel Mel, gerente de Ventas de Mel Propiedades.

Martín Baier de BS Desarrollos, una empresa con seis años de experiencia que contempla en sus proyectos la incorporación de realidad virtual, la define como “un factor emocional que permite al comprador entender lo que está pagando hoy y lo que le será entregado en un futuro próximo”.El mercado inmobiliario se encuentra innovando e incorporando las últimas tecnologías para tentar a los inversores y compradores. “La realidad virtual tiene un costo significativamente menor que el equipamiento de una unidad modelo y permite al desarrollador y a la inmobiliaria comercializar el proyecto desde el momento cero, mientras que para diseñar la unidad modelo, el desarrollo debe al menos encontrarse ejecutado en un 70%”, agregó Emiliano Spatz de BS Desarrollos. Mediante unos lentes especiales y el desarrollo de renders 360, un comprador puede recorrer la propiedad a través de un menú. No solamente tiene la posibilidad de ver una unidad modelo, sino que también puede visitar los espacios comunes del edificio y “sentir” los detalles constructivos que se propone para su estilo de vida.